La naturaleza del socialismo





La naturaleza del socialismo

Nota: la presente es la primera entrega de una discusión que mantendré con mi buen amigo Jose Contreras

Si partimos del concepto más genérico de socialismo que hace mención y define tal sistema como aquel donde la propiedad de los medios de producción son públicos, sociales o colectivos, y que promueve la dictadura del proletariado y la lucha de clases para alcanzar una sociedad sin tales y donde las necesidades de cada persona estén completamente satisfechas entorno a la plantificación centralizada, podríamos comenzar a esbozar varias matrices que definen la naturaleza intrínseca de tal sistema independientemente de los “fines” que persigue sino aquello que lo define en la practica y en una hipotética implantación.

Que es un medio de producción? Un concepto sencillo define tales medios como“conjunto de medios y objetos de trabajo que participan en el proceso de producción y que el hombre utiliza para crear los bienes materiales. Diccionario de Economía Política de Borísov, Zhamin y Makárova ” . Sí es cierto, es un concepto muy genérico, bajo esa óptica cualquier cosa puede ser un medio de producción...exactamente, cualquier cosa es en si misma un medio de producción. El ser humano tiene una innata capacidad de trasnformar su entorno y los medios que tiene a disposición para satisfacer necesidades o alcanzar fines, hace posible tal actividad. El primer medio de producción que tiene a disposicion el ser humano es su cerebro y su cuerpo. En el estadio mas arcaico de nuestra existencia solo contábamos con nuestra fuerza corporal y con las ideas que pudiésemos generar para moldear nuestro entorno y satisfacer nuestras necesidades. Por ello no es incorrecto decir que el primer medio de producción sobre el cual se ejerce propiedad del algún tipo es el humano en si mismo, sobre nuestras ideas, sobre nuestra fuerza, o simplemente sobre alguna capacidad que exterioricemos a través de nosotros mismos o por extensión de algo.

Si el socialismo plantea que la propiedad sobre esos medios debe ser ejercida por el Estado o por un colectivo X, la consecuencia natural cual seria? Sin duda alguna la 1er a tomar en consideracion es que el ser humano pierde la propiedad sobre si mismo. Tal disponibilidad pasara a ser un atributo de la autoridad publica o del representante del colectivo pero nunca mas una decisión unipersonal ni un atributo del ser humano. La 2da consecuencia que deriva de tal postulado es que la libertad humana deja de existir. Si lo que define al ser humano no es solamente lo que es en si mismo sino lo que hace con las capacidades que la naturaleza o Dios le ha otorgado, al no poseer medios de producción su libertad para crear o dar satisfacción a sus necesidades es nula y depende de la voluntad del colectivo o de la autoridad para algo tan básico como “subsistir”; ya ni hablar de realizaciones personales sueños y aspiraciones propios. Bajo esta dantesca realidad falta una consecuencia aun mas grotesca, y es que la vida que bajo cualquier óptica debe ser un derecho se convierte en un ofrenda que la autoridad y el colectiva condicionan a sus propios intereses que pueden o no estar en concordancia con el del individuo.

El 2do aspecto que a grandes rasgos permite conocer la naturaleza del socialismo es una de sus característica fundamentales que es la planificación económica (voy a dar por hecho que el lector conoce ciertos conceptos básicos de economía y no redundar en su aclaratoria). La planificación económica otorga a la autoridad la función de entender, fiscalizar y coordinar el proceso del mercado. La naturaleza humana impide tal objetivo porque como la naturaleza que hay en el mercado es dispersa y de tipo subjetivo, los “contralores” de turno no tienen ni las herramientas ni el intelecto suficiente para manejar información que ni se ha creado o se está transformando en tiempo real, y que por lo tanto no puede manejar para darle un contenido coordinador a los mandatos planificadores. Si queremos que una autoridad pública se encargue de planificar la economía (que no es más que planificar la sociedad y por ende la vida de las personas) cada individuo debería renunciar irremediablemente a ser soberano y autónomo en sus decisiones, el tendría que a partir de allí solicitar a la autoridad pública que le diera sentido a su vida dentro del plan, para que su libertad de elección no interfiriera ni fuera un estorbo a los planes trazados por el burócrata. Cualquier decisión en consecuencia que trastoque, que innove, que modifique las líneas estratégicas del plan repercutirá en un sin fin de consecuencias negativas que echaran por tierra la planificación del burócrata. Pudiera pensarse que esa líneas estratégicas son lo suficientemente gruesas como para permitir una interacción libre en los puntos más bajos de la sociedad; tal pre supuesto es equivocado, porque la información del mercado no se genera de manera jerárquica sino de manera dispersa, no son los productores los que deciden que se produce, no son los intermediarios quienes deciden lo que se comercia, son los consumidores quienes deciden en qué medida y en qué forma son suplidas sus apetencias y necesidades. Aun los controles más básicos como por ejemplo el de un simple carnicero: si el gobierno quisiera que un kg de carne se vendiera a un precio X por debajo del precio de mercado, acto seguido el argumento del carnicero será que su proveedor no le venda la carne a ese precio y el gobierno tendría que regular al dueño del matadero, y el dueño del matadero acto seguido esgrimiría la misma excusa, motivando al gobierno a que regule el precio del ganadero, y el ganadero a su vez pediría regulaciones al alimento del ganado, al veterinario, etc. y así sucesivamente veríamos como una línea de producción entera y aun algunas colaterales se verían irreductiblemente controlados por el Estado anulando así la posibilidad de producción de ese bien. Nótese que en el ejemplo anterior no estamos llegando tan lejos como para expropiar los medios simplemente estamos condicionando el ejercicio del derecho de la propiedad y aun así los efectos serian totalmente nocivos y perjudiciales.

La consecuencia que viene evidenciándose es que el socialismo solo puede entenderse bajo 2 postulados, o bajo la renuncia absoluta de la individualidad de cada quien ante lo que el colectivo o la autoridad de turno consideren es más beneficiosos para los fines previamente adoptados o bajo la coacción, la irrefrenable violencia que colectivo y, o u Estado tendrían que llevar a cabo para doblegar la libertad (y en muchos casos la vida) de las personas que no quieren comulgar con los objetivos planteados por ellos.

Si no se entiende que la propiedad privada es la madre de todos los derechos la defensa del resto se hace escueta y precaria, porque la existencia del ser humano no se entiende si este no puede hacerse de medios para satisfacer necesidades y cumplir metas y fines. El ser humano no solo existe sino que vive y en ese ínterin se dan relaciones de todo tipo, comerciales, emocionales, espirituales, pero todas parten de un supuesto irreductible, el ser humano es dueño de sí mismo y de lo que crea.


Ensayo "El Sacrificio" (Concurso Caminos de Libertad Fundacion Salinas)


El Sacrificio

Si un tirano es un solo hombre y sus súbditos son muchos, ¿por que consienten ellos su propia esclavitud?”

La Boétie

"Si a la larga somos los artífices de nuestro propio destino, a corto plazo somos cautivos de las ideas que hemos engendrado".
Hayek



Hay algo en la naturaleza humana que nos convierte en seres profundamente contradictorios. No soy psicologo, ni pretendo que este ensayo sea un psicoanalisis del “Hombre”, pero no deja de llamarme profundamente la atencion esa dualidad de espiritu que tosca y sutilmente interactua en un mismo ser. Es comun analizar la historia de nuestro continente y aun siendo osados y amplios, de la historia universal, y darnos cuenta que asi como ha sido un elemento recurrente y propio del humano liberar a otros tambien lo ha sido el esclavizarlo. El por que de semejante contrariedad no creo poder descifrarla en solo un ensayo pero por lo menos trataremos de mostrar cuales han sido las consecuencias de una y otra actitud, y dejaremos que sea el lector quien intuya, cual de los espiritus se manifiesta en este autor.

Expropiar es Robar



Esta semana ocurrió algo, que tiene un significado histórico increíblemente peculiar. Un presidente en el acto de entrega de su “Memoria y Cuenta” ante la asamblea nacional fue increpado por “Ladrón”.

Un evento de semejante naturaleza y repito, significación, me ha servido de bálsamo renovador en esta lucha. Al fin, un ciudadano(a) tuvo la valentía de erigirse frente al Jefe de Estado de su país y decirle en su cara y en cadena nacional una verdad del tamaña de una catedral (diria un español). La denuncia si bien no fue hecha por un ciudadano cualquiera sino por alguien que goza de una inmunidad especial por la relevancia de su cargo no le resto merito al mayor ejercicio de conciencia ciudadana que una persona puede acometer, como es el de controlar, denunciar, aclarar, y responsabilizar a los funcionarios públicos por las actuaciones durante el ejercicio del gobierno.

Tal denuncia se fundamento en el actuar y proceder entorno a las expropiaciones llevadas acabo en los últimos 14 años de gobierno en nuestro país. Lamentablemente no todo puede ser color de rosa, y si bien hubo una muestra de crecimiento y madurez política, los mismos agoreros leguleyos de siempre (vaya usted a saber con que finalidad) quisieron hacer salvedades respecto de la “imprecisión” de que expropiar “no es robar” si se acompaña dicho acto de un procedimiento previo y de una justa indemnización.

A continuación en un ejercicio de pedagogía, como en efecto trato de que todos mis artículos lo sean, voy a explicar por que a la luz de los que defendemos la propiedad privada, los derechos individuales y el limite en el ejercicio del poder publico, la expropiación bajo cualquier circunstancia ya sea precedida o sucedida de actos “legitimantes” constituye verdaderamente un ROBO.

Seguidamente precisaremos un par de conceptos que nos ayudaran a hilvanar mejor las ideas.

La cuestión de los servicios públicos


El caso de marras es quizás uno de los planteamientos que mas escozor, reticencia y oposición pueda plantear a la hora de debatir con el ciudadano de a pie, es por ello que antes de entrar de lleno a la evaluación que nos compete esbozaremos y aclararemos algunos conceptos que ayudaran a digerir mejor el objetivo planteado. (Se le advierte al lector que para emitir un juicio de valor debe leer al totalidad del artículo).

No importa que edad tengamos, parece algo intrínseco a nuestro nacimiento y al crecimiento y posterior desarrollo el asumir planteamientos que damos por hecho sin evaluar las implicaciones o el sentido de tales. Hoy analizaremos uno de ellos y es el dogma de “Los Servicios Públicos y su gratuidad”, haremos énfasis en la educación y la salud ya que parecen ser los mas aceptados globalmente, pero dicha evaluación servirá a
cualquier otra esfera de los mentados servicios.

Desde hace siglos, se ha querido hacer ver que en lo que en teoría constituyen servicios públicos son en realidad derechos, ligando y entrelazando 2 conceptos que si bien tienen relación deben entenderse cada uno dentro de su esfera de alcance, ya que su confusión ha traído durante décadas confrontación social, estallidos populares, ha servido como bandera a movimientos revolucionarios, etc.

¿Y Democracia pa´ que?

Desde que conocí el Liberalismo como ideología política/económica, si algo me impacto en contraste con las ofertas electorales o de “cambio” que se paseaban por el abanico de opciones partidistas (todas socialistas cabe destacar, aunque yo no lo supiera), era que le daban un tratamiento completamente distinto a la palabra “Democracia”.

La democracia no es más que una FORMA de gobierno, sobre la cual se convoca a la generalidad de ciudadanos de un entorno local, regional o nacional, y se toman decisiones en base a lo que la mayoría dicte.

En sí, solo eso es considerado DEMOCRACIA. Ahora, resulta que con el devenir de los tiempos y después de largas interacciones políticas a lo largo de siglos, tal vez milenios, en donde se ha tratado de distribuir la concentración del poder o limitarlo, se fueron creando maneras, instituciones, que pudieran hacer mas efectivo la forma de compartir ese poder. Para ello se dieron teorías como la de la separación de poderes, la autonomía del poder judicial, las cartas de derechos, las Constituciones, nociones como el de soberanía popular, Estado de Derecho, imperio de la ley, entre otros. Pero cabe destacar que estos postulados no forman parte expresamente de la noción de democracia, puesto que estos aportes que acabo de mencionar fueron provisto por una corriente de pensamiento llamada LIBERALISMO.

Propiedad, un derecho.


Uno de los elementos que más permiten evaluar la naturaleza del socialismo es el tratamiento que las distintas subvertíentes de esa ideología da al Derecho de Propiedad.

Es consabido el rotundo fracaso que plantea la eliminación –o según el diccionario marxista- “la comunalizacion de la propiedad”, es por ello que no voy a entrar de lleno en la evaluación de esa propuesta, ya que es universalmente aceptada la necesidad de que la propiedad privada sea respetada o que al menos exista.

Ahora bien, lo que sigue siendo un estigma de la social democracia, y de múltiples y variopintos proyectos políticos que hacen vida en nuestro país y alrededor del mundo, es la aceptación de determinados elementos de la propiedad (uso, goce y disposición), pero a su vez sujetan el ejercicio de esa derecho a la circunstancia de que debe estar condicionada.

¿Responsabilidad Social?

A mi parecer, la teoría general de las obligaciones tal como la conciben y la plantean la mayoría de los códigos civiles basados en el Napoleónico, es sin duda una gran contribución al ideal libertario que tanta falta nos ha hecho dentro de nuestros ordenamientos jurídicos. Tal como esta dispuesta en el articulado del código civil, la teoría general de las obligaciones es una obra maestra en cuanto a tratado de derecho privado se refiere, ya que logra preservar espléndidamente, la relación de causalidad y efecto propia del correcto (e incorrecto) uso de la libertad y la responsabilidad que va aparejada con ella.